San Miguel tiene algo que casi ninguna plaza de bodas del país tiene: una escena gastronómica propia, con cocineros que viven ahí y no viajan para el evento.
La ventaja del pueblo
Hay oferta real de banquete local, y eso significa proveedores que conocen cada casona, saben por dónde entra el equipo y ya trabajaron en ese patio antes.
Es una ventaja concreta en un lugar donde la logística es la mitad del problema.
Las cocinas de casona
Los recintos son casas coloniales y hoteles boutique. Casi ninguno tiene cocina de producción para 150 personas.
- Dónde se monta la cocina Patio de servicio, azotea o carpa. Nunca a la vista
- Corriente Instalación antigua, y casi siempre planta o refuerzo
- Acceso Calles empedradas, portones angostos, escaleras. Todo sube a mano
- Distancia a las mesas En casona de dos patios, es lo que enfría el plato
- Ruido y olor En patio cerrado, la cocina se oye y se huele
Está en plantas de luz y corriente y en el día del montaje.
El clima del Bajío
A 1,900 metros, con días secos y noches frías de noviembre a febrero. Lo mismo que en Querétaro: la distancia entre cocina y mesa es la variable crítica, y los platillos con salsa retienen mejor el calor.
En la temporada seca de marzo a mayo, en cambio, el mediodía pega y el cóctel necesita sombra.
Está en el menú según el clima.
El público internacional
Buena parte de las bodas de San Miguel tienen invitados de Estados Unidos y Canadá. Eso cambia dos cosas del menú:
Más restricciones alimenticias declaradas. Vegetariano, vegano, sin gluten, alergias. Hay que preguntarlo en la confirmación y contarlo de verdad. Está en menú para invitados con restricciones.
El menú mexicano es un atractivo, no un relleno. Para un invitado extranjero, una estación de tacos al pastor o una taquiza bien hecha es lo que va a recordar de la boda. Está en menú por tiempos o taquiza.
Catering y banquetes
Un gran montaje, una cocina exquisita y un servicio excepcional harán de tu boda una experiencia única e inolvidable.
Se cotiza a la medida
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La cocina de la región
Guanajuato y el Bajío dan material: enchiladas mineras, carnitas, cabrito, guacamayas de León, y los quesos y el vino de la ruta de Guanajuato y Querétaro.
Y funciona muy bien la combinación de cocina local con formato internacional, que es justo lo que el pueblo es.
Lo del vino está en el vino en la boda y lo demás de la plaza en casarte en San Miguel de Allende.
Todo lo que montamos nosotros
Con equipo y personal propios. Puedes contratar uno solo o armar la boda completa con un mismo equipo.
Preguntas frecuentes
¿Hay buenos banquetes locales en San Miguel de Allende?
Sí, y es una ventaja real: hay escena gastronómica propia, con proveedores que conocen cada casona y ya trabajaron en esos patios.
¿Las casonas de San Miguel tienen cocina para una boda?
Casi ninguna tiene cocina de producción para 150 personas. El banquete monta la suya en patio de servicio, azotea o carpa, con corriente reforzada y todo subido a mano.
¿Por qué cuesta más el banquete en San Miguel?
Por la mano de obra: calles empedradas, portones angostos y escaleras de cantera obligan a subir todo a mano. No es un sobreprecio de destino turístico.
¿Qué menú funciona con invitados extranjeros?
El mexicano bien hecho: para un invitado de Estados Unidos o Canadá una estación de tacos o una taquiza es lo que va a recordar. Y hay que contar las restricciones alimenticias, que aquí se declaran más.