El recinto es la primera decisión grande y la que condiciona todas las demás. Por eso importa tanto tomarla en el orden correcto.
Lo que se decide antes de ver un solo lugar
Cuánta gente. Aunque sea un rango. Un recinto para 120 y uno para 300 son catálogos distintos, y visitar el equivocado es perder semanas.
Cuánto es el presupuesto total, y qué porcentaje puede ir al lugar. Una referencia sana es que recinto más banquete no pasen de la mitad del total.
Qué fecha o qué temporada. Determina disponibilidad, precio y clima.
Qué tipo de boda quieren. De día o de noche, formal o relajada, en la ciudad o fuera.
Está en cuántos invitados conviene invitar, en el mejor mes para casarse y en boda de día o de noche.
Cómo comparar dos lugares
No por la renta. Por el costo total de tener la boda ahí:
- Renta Y qué días incluye. El día anterior de montaje es dinero
- Qué trae incluido Mobiliario, mantelería, baños, seguridad, estacionamiento
- Proveedor exclusivo Si lo hay, el precio de banquete ya no se negocia
- Qué obliga a llevar Carpa, planta, cocina, baños móviles
- Corriente Está en plantas de luz y corriente
- Horario de ruido Define cuánto dura la fiesta
- Distancia Y si obliga a transporte y hotel
Está en hacienda, jardín o salón, en plantas de luz y corriente y en el transporte de los invitados.
Qué hacer en la visita
- Ir a la hora de la boda. Un jardín a mediodía y a las ocho de la noche no se parecen en nada
- Caminar el recorrido del invitado. Del estacionamiento a la ceremonia, de ahí al cóctel, de ahí a la mesa, de ahí al baño
- Contar baños. Es el detalle más subestimado de cualquier recinto
- Ver el plan B real, no el que describen. Con el número de invitados que van a tener
- Preguntar qué boda hubo el fin de semana pasado y de cuánta gente
- Pedir fotos de una boda real ahí, no del catálogo
Está en qué preguntar al recinto.
Antes de firmar
Que el contrato diga: fecha y horarios exactos, qué incluye y qué no, política de cancelación de los dos lados, qué pasa si llueve, capacidad máxima real, hora de corte de música, y desde cuándo se puede montar.
Está en qué debe decir el contrato, en anticipos y formas de pago y en en qué orden contratar a los proveedores.
Todo lo que montamos nosotros
Con equipo y personal propios. Puedes contratar uno solo o armar la boda completa con un mismo equipo.
Preguntas frecuentes
¿Qué hay que decidir antes de buscar recinto?
Cuánta gente va, cuál es el presupuesto total y qué parte puede ir al lugar, qué fecha o temporada y qué tipo de boda quieren. Sin eso se visitan lugares del catálogo equivocado.
¿Cómo se comparan dos recintos?
Por el costo total de tener la boda ahí, no por la renta: qué incluye, si tiene proveedor exclusivo, qué obliga a llevar, cuánta corriente hay, hasta qué hora se puede hacer ruido y qué distancia implica.
¿Qué hay que hacer en la visita a un recinto?
Ir a la hora de la boda, caminar el recorrido completo del invitado, contar baños, ver el plan B real para el número de invitados y pedir fotos de una boda real ahí.
¿Qué debe decir el contrato del recinto?
Fecha y horarios exactos, qué incluye y qué no, política de cancelación de ambos lados, qué pasa si llueve, capacidad máxima real, hora de corte de música y desde cuándo se puede montar.