Elegir recinto no es elegir dónde se ve mejor la foto. Es elegir qué vas a tener que resolver aparte, y eso cambia radicalmente entre un salón y un jardín.
Salón o centro de eventos
Lo que ya está resuelto: techo, corriente, cocina, baños, estacionamiento, aire o calefacción, y casi siempre mobiliario.
Lo que cuesta: personalidad. Un salón se ve a lo que tú le pongas, y por eso la iluminación y la decoración pesan más aquí que en ningún otro lado.
Lo que hay que preguntar: si hay proveedor exclusivo de banquete y de audio, que es lo habitual. Está en cuando el recinto tiene proveedor exclusivo.
Hacienda
Lo que ya está resuelto: el lugar es la decoración. Muros, arcos, patios y jardines que no necesitan casi nada encima.
Lo que cuesta: la producción. Instalación eléctrica antigua, distancias largas entre capilla, cena y pista, accesos que no admiten un camión, y a veces restricciones de anclaje por ser edificio histórico.
Lo que hay que preguntar: cuánta corriente hay realmente, hasta qué hora se puede hacer ruido y cuándo se puede empezar a montar.
Está en montaje en hacienda.
Jardín o quinta
Lo que ya está resuelto: el paisaje y el espacio.
Lo que cuesta: todo lo demás. Un jardín puede necesitar carpa, planta de luz, pista nivelada, baños móviles, cocina montada y mobiliario completo. Lo que se ahorra en renta se gasta en infraestructura, y a veces con creces.
Lo que hay que preguntar: cocina, corriente, baños, desnivel y plan B si llueve.
Terraza o azotea
A favor: la vista, que no se compra de otra forma.
En contra: espacio limitado, acceso por elevador, viento, y capacidad estructural que condiciona todo lo pesado. Casi siempre hay tope de invitados más bajo del que uno quisiera.
Playa
A favor: el escenario más fotogénico que existe.
En contra: viento que se lleva el audio, salitre que come el equipo, arena que no sostiene nada, permisos de zona federal y una ventana de atardecer muy corta.
Está en casarte en Cancún y en foto y video en Cancún.
La comparación que importa
- Salón Renta media, producción baja, riesgo climático nulo, personalidad baja
- Hacienda Renta alta, producción media-alta, riesgo medio, personalidad altísima
- Jardín Renta baja o media, producción alta, riesgo alto, personalidad alta
- Terraza Renta media, producción media, riesgo medio, capacidad limitada
- Playa Renta variable, producción alta, riesgo alto, escenario inmejorable
Las cinco preguntas que ordenan la decisión
- ¿Cuánta corriente hay y de qué tipo? Define si hace falta planta
- ¿Hay plan B bajo techo para el número real de invitados? No "un saloncito"
- ¿Hasta qué hora se puede hacer ruido? Define la fiesta entera
- ¿Desde cuándo se puede montar? Define si hay que rentar el día anterior
- ¿Qué está incluido y qué se renta aparte? Mobiliario, baños, cocina
Lo de carpas está en carpas y toldos para bodas, lo de qué preguntar en qué preguntar al recinto y lo del clima en casarte en temporada de lluvias.
Todo lo que montamos nosotros
Con equipo y personal propios. Puedes contratar uno solo o armar la boda completa con un mismo equipo.
Preguntas frecuentes
¿Qué conviene más, salón, hacienda o jardín?
El salón trae casi todo resuelto y poca personalidad; la hacienda es la decoración misma pero complica la producción; el jardín da espacio y paisaje y obliga a llevar carpa, planta, pista, baños y cocina.
¿Por qué un jardín puede salir más caro que un salón?
Porque la renta no es el costo del recinto. Al jardín hay que llevarle carpa, corriente, pista nivelada, baños, cocina y mobiliario, y eso puede superar la diferencia de renta.
¿Qué hay que preguntar en una hacienda?
Cuánta corriente hay realmente, hasta qué hora se puede hacer ruido, cuándo se puede empezar a montar y si hay restricciones de anclaje por ser edificio histórico.
¿Qué limita una boda en terraza o azotea?
El espacio, el acceso por elevador, el viento y la capacidad estructural, que suelen imponer un tope de invitados más bajo del esperado.