Una boda de destino no es una boda en otro lugar: es un fin de semana que tus invitados van a planear, pagar y recordar. Eso cambia los tiempos, el presupuesto y hasta la lista.
Los tiempos se recorren
- Save the date, 8 a 10 meses antes Tu gente tiene que pedir vacaciones y comprar vuelos
- Invitación, 4 a 5 meses No los tres de una boda local
- Bloqueo de hotel, 6 meses o más En temporada alta, antes. Y con tarifa confirmada
- Confirmación, 2 meses antes Necesitas el número para tres eventos, no uno
Son tres eventos, no uno
Casi ninguna boda de destino es una sola noche:
- Bienvenida, el día antes. Informal, en la playa o una terraza. Pide su propia música y montaje.
- La boda.
- Brunch o despedida, al día siguiente. Tranquilo, y de lo que más se agradece después de viajar.
Presupuéstalos como tres desde el principio. Es el error más común: cotizar sólo la boda y descubrir después que la bienvenida también necesita audio, mobiliario y comida.
La lista se reduce, y hay que asumirlo
Entre el 20 y el 40% de los invitados no va a poder ir a una boda de destino. No es desinterés: es dinero y días de vacaciones.
Eso tiene dos efectos: la boda sale más chica de lo planeado —y conviene cotizar con un rango, no con un número— y los que sí van están mucho más comprometidos. Las bodas de destino suelen tener las mejores fiestas por eso mismo.
Lo que hay que resolver por ellos
Tus invitados están en un lugar que no conocen:
- Traslados: aeropuerto-hotel y hotel-sede, ida y vuelta
- Un lugar donde ver toda la información: la invitación digital es claramente mejor aquí, porque lleva mapa, hotel, código de vestimenta y clima. Está en invitación digital o impresa
- Qué hacer los otros días: aunque sea una lista de recomendaciones
Llevar o contratar allá
La cuenta es simple y se hace con dos números: cuánto cuesta trasladar equipo y personal, contra cuánto cobra el hotel por proveedor externo más la diferencia de precio local.
En Cancún, Riviera y Los Cabos, la cuota de proveedor externo puede ser alta y pide trámite con semanas de anticipación. En Valle, Querétaro o San Miguel no existe esa figura y llevar suele salir mejor.
Lo que casi siempre conviene llevar: quien coordina. Que haya alguien que conozca a los novios y sepa qué se acordó, aunque el resto se contrate allá.
Todo lo que montamos nosotros
Con equipo y personal propios. Puedes contratar uno solo o armar la boda completa con un mismo equipo.
Las plazas de destino en México
Cada una con su propia lista de particularidades: Cancún y Riviera · Los Cabos · San Miguel de Allende · Valle de Bravo · Mérida
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta anticipación se avisa una boda de destino?
El save the date, de ocho a diez meses antes, porque tus invitados tienen que pedir vacaciones y comprar vuelos. La invitación, de cuatro a cinco meses.
¿Cuánta gente falta a una boda de destino?
Entre el 20 y el 40% de los invitados no puede ir, por dinero y días de vacaciones. Conviene cotizar con un rango en vez de un número fijo.
¿Cuántos eventos tiene una boda de destino?
Normalmente tres: bienvenida el día antes, la boda, y un brunch o despedida al día siguiente. Hay que presupuestarlos como tres desde el principio.
¿Conviene llevar proveedores o contratar en el destino?
Depende de la cuota de proveedor externo del hotel. En Cancún y Los Cabos puede ser alta; en Valle o San Miguel no existe esa figura. Lo que casi siempre conviene llevar es a quien coordina.