En toda cotización de iluminación aparecen estas tres palabras, casi siempre sin explicación, y de ahí salen dos problemas: pagas por luces que no necesitas, o te falta justo la que hacía el efecto que viste en una foto.
Son tres herramientas distintas. No se sustituyen entre sí.
Beam: el rayo
Es la que hace los haces marcados en el aire, esos que se ven como columnas de luz atravesando el salón. Su ángulo de apertura es muy estrecho —del orden de 1.5° a 3.5°— y por eso el haz se mantiene definido a mucha distancia en vez de abrirse.
Necesita humo para verse. Sin partículas en el aire no hay haz que observar, sólo un punto de luz donde pega. Por eso las bodas con beam llevan máquina de humo o hazer: no es para "hacer efecto", es lo que hace visible la luz que ya estás pagando.
Dónde brilla: el momento de la entrada, el arranque de pista, los picos de la noche.
Wash: el color
Es la que baña. Ángulo amplio, luz suave y pareja, sin filo. No hace figuras: llena de color una pared, una carpa, el follaje o la pista completa.
Es la responsable de que un salón se sienta de un color y luego de otro, y de que el jardín no sea un agujero negro alrededor de la pista.
Dónde brilla: ambientación general, la cena, el color de fondo de toda la noche.
Spot: el dibujo
Es la del enfoque preciso y los gobos — esas figuras o texturas que se proyectan sobre el piso o la pared. Zoom de entre 6° y 30°, con foco: puede cerrar sobre los novios en el vals o abrir para proyectar un patrón en toda la pista.
Dónde brilla: iluminar un punto concreto —el pastel, la mesa de novios, el primer baile— y proyectar texturas o las iniciales de la pareja.
La cuenta rápida
| Quieres… | Necesitas |
|---|---|
| Haces de luz en el aire | Beam + humo |
| Que el salón cambie de color | Wash |
| Que el jardín no sea un hoyo negro | Wash |
| Los novios iluminados en el vals | Spot |
| Proyectar iniciales o texturas | Spot con gobo |
| Resaltar cantera, arcos, árboles | Wash arquitectónico |
Ninguna de las tres sustituye a las otras. Una boda con puros beams se ve agresiva; una con puros wash se ve plana.
El error más común
Contratar sólo por número de aparatos. "Doce luces" no dice nada: doce beams en un jardín dejan el jardín oscuro y la pista deslumbrada. Lo que importa es la mezcla, y esa depende de tu lugar.
Pregunta cuántas de cada tipo y dónde van. Un buen proveedor te va a contestar con un plano, no con un número.
Iluminación arquitectónica
Resaltamos pequeños detalles artesanalmente transformando el ecosistema de tu boda. El ambiente visual y las fotos te...
Desde $1,950 MXN
Ver paquetes →
Y una cuarta que no es robótica
La iluminación arquitectónica no se mueve: son luces fijas que resaltan lo que ya tiene el lugar —cantera, arcos, bóvedas, troncos, una fachada—. Es la que cambia por completo cómo se ve un recinto bonito, y la que más rinde en haciendas y jardines.
En Puebla o San Miguel de Allende, donde el edificio ya es el espectáculo, esto pesa más que toda la robótica junta.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre beam y wash?
El beam hace un haz estrecho y definido que se ve en el aire y necesita humo para notarse. El wash abre mucho y baña de color una superficie amplia, sin filo. Uno hace rayos, el otro pinta.
¿Para qué sirve un spot en una boda?
Para iluminar un punto concreto —los novios en el vals, el pastel, la mesa principal— y para proyectar gobos, que son figuras o texturas, incluidas las iniciales de la pareja.
¿Por qué mi iluminación necesita máquina de humo?
Porque los haces del beam sólo se ven si hay partículas en el aire. Sin humo, esa luz está encendida pero no se aprecia.
¿Cuántas luces necesita una boda?
No se cuenta por número sino por mezcla y por lugar. Doce luces del tipo equivocado iluminan peor que seis bien repartidas. Pide un plano, no una cantidad.